Debido a su enorme importancia histórica, Alemania es uno de los países europeos con mayor demanda de viajeros. Con la mayor densidad de población de Europa, en Alemania viven alrededor de 82 millones de personas. Caracterizada por su gran variedad de paisajes, al norte se encuentra la costa del Mar del Norte y del Mar Báltico; mientras que al sur se alzan la cordillera de los Alpes.
A lo largo de todo el país, se pueden admirar numerosos paisajes muy diferentes entre sí, desde grandes y verdes llanuras, extensos e idílicos paisajes de lagos y ríos, frondosos bosques como la famosa "Selva Negra", y grandes centros urbanos cosmopolitas.
La vida en Alemania puede denominarse como moderna y cosmopolita, ya que se caracteriza por la diversidad de influencias culturales, tanto europeas como procedentes de pueblos inmigrantes. Numerosas fiestas como el Carnaval, la Fiesta del Vino o el famoso Oktoberfest, festivales de música a lo largo de todo el año, así como la buena cocina y gastronomía de interior; hacen de Alemania un destino ideal donde pasar un rato muy alegre y en buena compañía.
País de artistas y grandes pensadores, personajes universalmente conocidos como Bach y Beethoven son una muestra de la enorme tradición cultural de Alemania al más alto nivel, así como Kant, Nietzsche, Karl Marx o Albert Einstein.

Berlín, capital de Alemania, surgió en 1237 de la unión de dos poblaciones comerciales medievales a orillas del río Spree. Capital de Prusia y del Imperio Alemán, su historia la ha moldeado como un símbolo de resiliencia. Superada la división de la Guerra Fría, hoy es una metrópolis global, faro de creatividad, memoria histórica y libertad.

Colonia, fundada por los romanos en el año 50 d.C., es la ciudad más antigua de Alemania. Su imponente catedral gótica, patrimonio mundial, domina el perfil de esta metrópolis renana. Conocida por su alegre carnaval y su característico "Kölsch", es un vibrante centro cultural, mediático y sede de un importante legado romano.

Hamburgo, segunda ciudad más grande de Alemania, es la "Puerta al Mundo" gracias a su enorme puerto fluvial. Con más puentes que Venecia y Ámsterdam juntos, su identidad combina el legado marítimo de ladrillo rojo de Speicherstadt con la vanguardia de la Elbphilharmonie, todo ello vertebrado por los ríos Elba y Alster.

Múnich, capital de Baviera, nació en 1158 cuando Enrique el León estableció un puente y mercado junto a un asentamiento de monjes benedictinos. Su nombre significa "junto a los monjes". Hoy, esta metrópolis combina tradición bávara con innovación alemana, siendo sede del Oktoberfest y un centro europeo de ciencia, arte y tecnología.

