Italia ha sido el hogar de numerosísimas culturas europeas, como las civilizaciones de Nuraga, el imperio Etrusco, imperio Griegos y por supuesto, el imperio Romano.
Conformada no sólo por la península itálica, con su característica forma de bota, Italia la conforman también el valle del Po, y las dos grandes islas Sicilia y Cerdeña, ubicadas en el Mediterráneo. Cuna de movimientos culturales como el Humanismo y el Renacimiento; su capital Roma, ha sido durante siglos, el centro político, cultural, social y capital de toda la civilización occidental; además de ciudad santa para la Iglesia Católica, ya que en su interior se ubica el microestado del Vaticano.
El significado cultural de Italia es tan importante, que es el país con mayor número de Patrimonios de la Humanidad de todo el mundo. Desde sus productos gastronómicos, icónicos de la cultura italiana como son la pizza, la pasta, el helado o el café expreso; personajes de talla universal, como Julio César, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Galileo Galilei, Fibonacci, Vivaldi o Giuseppe Verdi; o marcas que reafirman la identidad de Italia, como la exportación de vehículos auotomotores, una de las industrias automovilísticas más grandes del mundo con marcas como Ferrari, Alfa Romeo, Fiat, Aprilia o Piaggio.
El italiano es descendiente directo del Toscano literario, y posee una enorme presencia en todo el mundo. Tras la unificación italiana a finales del siglo XIX, gracias también al sistema educativo establecido y a la aparición de los medios radiofónicos, se redujo en gran cantidad la variación de dialectos del italiano, permitiendo su universalización.

Roma, conocida como la Ciudad Eterna y capital de Italia, fue fundada según la leyenda por Rómulo y Remo en el año 753 a.C. a orillas del río Tíber. Corazón de un vasto imperio que moldeó la civilización occidental, su legado arquitectónico como el Coliseo y el Foro permanece vivo, siendo hoy un museo al aire libre sin igual.

